2.1 LEGISLACIÓN APLICABLE

En España, la principal norma específica es la Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario.

Esta Ley afecta a las actividades desarrolladas en España por los diferentes agentes de la cadena alimentaria, entre ellos:

  • Producción.
  • Transformación.
  • Fabricación.
  • Distribución.
  • Comercio minorista.
  • Hostelería y restauración.
  • Catering y otros servicios alimentarios.
  • Entidades que distribuyen alimentos donados.
  • Administraciones públicas.

La norma tiene como objetivo principal prevenir y reducir las pérdidas y el desperdicio alimentario, consiguiendo que los alimentos y los recursos asociados a su producción sean aprovechados de la forma más eficiente posible.

Entre sus objetivos se encuentran:

  • Evitar que se generen excedentes innecesarios.
  • Reducir la cantidad de alimentos que terminan como residuos.
  • Priorizar el consumo humano.
  • Favorecer la donación y redistribución de excedentes.
  • Mejorar la eficiencia de la cadena alimentaria.
  • Fomentar la economía circular.
  • Sensibilizar a empresas, trabajadores y consumidores.

La Ley debe aplicarse conjuntamente con la normativa de Seguridad Alimentaria, higiene, trazabilidad, información al consumidor y gestión de residuos que corresponda a cada actividad.

La prevención del desperdicio no sustituye a las obligaciones de Seguridad Alimentaria. Ambas deben cumplirse simultáneamente.