2.3 JERARQUÍA DE PRIORIDADES

Uno de los conceptos más importantes de la Ley es la jerarquía de prioridades. No todos los destinos de un excedente tienen la misma prioridad, se ha de seguir la siguiente jerarquía:

1. PREVENCIÓN

La primera opción debe ser siempre evitar que el excedente se genere.

Ejemplos:

  • Ajustar las compras.
  • Mejorar la rotación.
  • Controlar las fechas.
  • Ajustar la producción a la demanda.
  • Transformar alimentos no vendidos que continúan siendo aptos en otros productos destinados al consumo humano, cuando legal y técnicamente sea posible.

2. DONACIÓN

Cuando no haya podido prevenirse el excedente y el alimento siga siendo seguro, debe priorizarse su utilización para alimentación humana mediante donación o redistribución.

Por ejemplo:

  • Donación a bancos de alimentos.
  • Donación a entidades sociales.
  • Otros sistemas legales de redistribución (por ejemplo, para personal).

3. ALIMENTACIÓN ANIMAL

Cuando no sea posible destinarlo al consumo humano, podrá valorarse su utilización para alimentación animal o fabricación de piensos, siempre dentro de la normativa específica aplicable.

No cualquier residuo alimentario puede darse directamente a los animales.

4. SUBPRODUCTOS EN INDUSTRIA

Cuando las opciones anteriores no sean viables, determinados materiales pueden utilizarse como subproductos en otros procesos industriales, siempre que cumplan los requisitos legales correspondientes.

5. VALORIZACIÓN Y RECICLAJE

Cuando el alimento ya se gestiona como residuo se priorizarán alternativas como:

  • Compostaje.
  • Obtención de digerido.
  • Producción de biogás.
  • Otras formas autorizadas de valorización.

La eliminación debe quedar reservada para aquellos casos en los que no resulte posible aplicar las alternativas anteriores.

ℹ️ La jerarquía puede adaptarse cuando exista una justificación conforme al artículo 5.2, por ejemplo, por razones de factibilidad técnica, seguridad alimentaria, viabilidad económica, protección ambiental o mayor eficiencia.